Cada persona que se va cuesta más de lo que crees
Reemplazar a alguien clave no son sólo los meses de selección. Es la caída de productividad, el conocimiento que se pierde y el desgaste del resto del equipo. Te ayudamos a que eso no pase.
Hablemos de tu equipo →La rotación no es un problema de RR.HH. Es un problema de cuenta de resultados.
Cuando alguien con experiencia se marcha, no pierdes sólo una silla ocupada. Pierdes relaciones con clientes, procesos internos que sólo esa persona conocía, y la confianza del equipo que se queda — y que empieza a preguntarse si no sería mejor marcharse también.
La mayoría de empresas reaccionan tarde: cuando la carta de dimisión ya está encima de la mesa. Para entonces, revertirlo cuesta el triple.
Un plan concreto, no un seminario motivacional
Trabajamos con datos reales de tu empresa para identificar qué está provocando las fugas y qué palancas puedes mover hoy mismo para parar la hemorragia.
Diagnóstico del clima real
Encuestas anónimas, entrevistas 1 a 1 y análisis de rotación. Sacamos a la luz lo que se dice en los pasillos y no llega a dirección.
Detección de puestos en riesgo
Identificamos qué personas clave están a punto de marcharse antes de que lo sepan ellas mismas — y te damos un plan de retención personalizado.
Propósito y cultura que se viven
Valores de empresa que no son un póster en la pared. Los aterrizamos en decisiones, reuniones y promociones para que el equipo los note.
Carreras profesionales claras
Cuando una persona sabe qué tiene que hacer para crecer dentro de tu empresa, deja de buscar fuera. Diseñamos planes de desarrollo aplicables.
Mandos intermedios que saben liderar
La gente no abandona empresas, abandona jefes. Entrenamos a tus responsables de equipo en conversaciones difíciles, feedback y reconocimiento.
Salario emocional que no cuesta más
Flexibilidad, autonomía, reconocimiento y tiempo para lo importante. Palancas que retienen sin disparar la nómina.
De la foto inicial al plan en marcha en pocas semanas
Sin PowerPoints infinitos ni teoría de libro. Vemos qué pasa, acordamos qué cambiar y te acompañamos mientras lo pones en marcha.
Escucha inicial
Hablamos con dirección y con una muestra del equipo. Sin filtros, sin juicios. Queremos entender qué está pasando de verdad.
Diagnóstico con datos
Cruzamos lo que nos cuentan con métricas de rotación, absentismo y rendimiento. Te entregamos una foto honesta, sin adornos.
Plan priorizado
Acciones concretas ordenadas por impacto y coste. Empezamos por lo que mueve la aguja en 60-90 días, no por lo más fácil.
Puesta en marcha y medición
Te acompañamos en la ejecución, medimos resultados y ajustamos. Cuando tu equipo empieza a cambiar, tú ves los números cambiar.
Lo que nos suelen preguntar antes de empezar
¿Somos muy pequeños para este tipo de proyecto?
No. De hecho, en empresas pequeñas es donde más rápido se notan los cambios. Cuando tienes 10, 20 o 50 personas, cada salida se nota y cada mejora se multiplica.
¿Va a ser un proceso intrusivo para mi equipo?
Al contrario. El equipo suele agradecer que alguien pregunte. La mayoría nunca se ha sentado a contar qué les motiva o qué les pesa con alguien externo y neutral.
¿Cuánto tardaremos en ver resultados?
Las primeras señales llegan en 30-60 días: mejora del clima, conversaciones que antes no se tenían, decisiones que se destraban. Los indicadores duros (rotación, absentismo) bajan a 6-12 meses.
¿Qué pasa si descubrimos cosas incómodas?
Casi siempre pasa. Te lo contamos con tacto pero sin suavizarlo. Nuestro trabajo es ayudarte a resolverlo, no a hacer como que no existe.
¿Trabajáis con RR.HH. o sustituís a RR.HH.?
Trabajamos con RR.HH. si existe, o directamente con dirección si no. No venimos a sustituir a nadie — venimos a aportar mirada externa y método.
Tu mejor gente es tu ventaja. Cuídala.
Una conversación inicial de 30 minutos te va a dar más claridad sobre tu equipo de la que has tenido en el último año. Sin compromiso.
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